El otro día encontré un sitio web que mostraba cómo hacer una lámpara USB. Con un LED blanco, un cable USB y el soldador (se puede prescindir de la resistencia, así el LED también da calorcito) en 10 minutos tendremos nuestra flamante lámpara USB de fabricación casera.
Se suelda el LED al extremo redondo del cable de alimentación USB (ojo con la polaridad, que nos cargamos el LED) y listo. Comprobamos que funciona y, en mi caso, al cajón de los trastos. Es el típico chisme inútil que no vale para nada