Archivos de Febrero de 2008

Apague el ordenador, por favor

Es muy habitual encontrarse con personas que no apagan nunca el ordenador cuando se van del trabajo [1]. No sé si es por dejadez, por no perder tiempo en que arranque de nuevo al día siguiente o alguna otra razón, pero es un caso frecuente.

Realmente un ordenador encendido pero inactivo (sin hacer nada) no consume mucho (el equivalente a una pequeña bombilla, aproximadamente) [2], además los sistemas operativos modernos gestionan bastante bien el consumo y desconectan o pasan a estado de inactividad los componentes que llevan mucho sin utilizarse.

Sin embargo, este consumo, por pequeño que sea, está presente. Multiplique ahora estas decenas de Watios por el número de equipos que podemos encontrar en un centro de trabajo, ahora por el número de empresas con un buen número de equipos, …

Es un gasto inútil. Y cuesta muy poco evitarlo. Simplemente es hacer dos o tres “click” antes de irnos a casa.

Notas:

[1] Obviamente, si dejamos un trabajo o tarea ejecutándose, no vamos a apagarlo.
[2] En la página web de la organización Energy Star tienen una útil calculadora de consumos. En la página web de Daniel Clemente, también encontramos un interesante artículo sobre el consumo energético de un ordenador.

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Explotados encorbatados

Si usted trabaja en una empresa de desarrollo de “software” o en una consultora dedicada a la informática, no le voy a contar nada nuevo, seguramente.

Todos los que trabajamos en el sector conocemos bastante bien las “peculiaridades” de muchas de las empresas relacionadas con el desarrollo de “software” y la consultoría informática: subcontratación a mansalva, horarios abusivos y horas extras “gratis”, proyectos mal planificados y con menos recursos humanos de los que serían deseables, supeditación de los costes de un proyecto a lo que el comercial “vende” al cliente, asignación de personal a proyectos en clientes con una categoría superior a la que realmente tiene el trabajador, desigualdades salariales escandalosas, …

La verdad es casi todos los desarrolladores de software que trabajan en estas empresas (”cárnicas“, en el argot del sector) están muy quemados. Es muy frustrante trabajar en estas condiciones. Por supuesto que esta no es la única profesión en la que ocurren estas miserias, pero es la que conozco.

También es muy característico de este mundillo el bajo nivel de concienciación de los trabajadores en general. En mi opinión, el hecho de que en muchas empresas obliguen al personal (masculino) a llevar corbata provoca una disminución del riego sanguíneo en determinadas zonas del cerebro que regulan la conciencia obrera. Porque en el fondo, por mucha corbata, traje y bonos de comida que se tengan, un desarrollador de software no deja de ser un obrero, un asalariado.

El último caso que ha llegado a mis oídos ha sido lo ocurrido en la empresa Integranova: han despedido a una sección sindical al completo de CGT por convocar elecciones sindicales en la empresa. No me extraña en absoluto. La acción sindical nunca ha sido bienvenida en este sector.

Se preguntarán ustedes que, si tan mal se trabaja en este sector, ¿cómo es que las cosas en general, funcionan? Les voy a responder: porque los desarrolladores de software competentes trabajan mucho (en cantidad y calidad), y, en general, son profesionales a los que les gusta mucho su trabajo y superar retos.
Esto explica que aunque los proyectos estén mal gestionados y mal planificados, al final los trabajos acaban saliendo, aunque con parches y “ñapas”.

Pero el coste es muy alto, tanto económico como personal.
Los horarios de muchas personas son tan malos que dificultan mucho el tener una vida personal y familiar satisfactoria. Los costes de los proyectos muchas veces se disparan por una mala planificación, la alta rotación de personal y el mantenimiento del software se complica mucho cuando se programa con prisas y con una presión excesiva.

Quiero dejar claro que no estoy criticando a todas las empresas de desarrollo de “software” o consultoría informática. En muchas se trabaja bien. En otras, no tanto. En otras, en pocas palabras, es un infierno.

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RetroMadrid 2008

Una entrada breve:

Me han enviado información sobre una feria de informática clásica, RetroMadrid 2008, que se va a celebrar próximamente.

Para los que nos gustan los equipos antiguos y la “arqueología informática” es una exposición digna de verse.

RetroMadrid 2008

Los datos del evento son:

  • Fecha: Sábado 8 de marzo de 2008.
  • Horario: 10:30 a 18:30.
  • Lugar: Centro Cultural El Greco (Calle el Greco s/n. 28011 Madrid).
  • Entrada: Gratuita.
  • Teléfonos: 91 479 32 61 – 31 50
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No pierda sus datos

Hasta que no se nos estropea un disco duro, o borramos accidentalmente datos que nos interesan, o nos roban un portátil, … no nos damos cuenta de lo importantes que son las copias de seguridad.

En entornos “corporativos” hay (o debería haber) establecida una política de copias de seguridad bien definida: periodicidad, tipo de copia, almacenaje, personal responsable, etc., pero los usuarios domésticos no tenemos tanta costumbre de hacer copias de seguridad. En la Wikipedia hay un artículo bastante completo sobre este tema, por si quieren ampliar más.

No son necesarios programas especializados para hacer copias de seguridad, ni dispositivos especializados (aunque ambos ayudan, sin duda [*]). Si tenemos una grabadora de CDs/DVDs o un disco duro externo de una capacidad aceptable podemos plantearnos establecer nuestra política de copias de seguridad domésticas.

Lo primero que hay que decidir es el soporte: los DVDs (o CDs) son bastante baratos pero no son muy seguros. Se pueden estropear con bastante facilidad. Los discos duros externos son algo más robustos, pero también se pueden dañar, sobre todo por el trajín al que los sometemos.
Si el volumen de datos no es muy grande, hasta una memoria externa USB puede servirnos como medio de respaldo.
Lo importante es tener en cuenta que el medio de respaldo es frágil y también puede estropearse. Lo más seguro es hacer las copias por duplicado.

Lo siguiente es decidir qué queremos respaldar. No tiene mucho sentido hacer una copia del sistema operativo ni de los programas [**], puesto que se pueden restaurar con mucha facilidad a partir de los discos de instalación. Lo más importante para un usuario doméstico es, en mi opinión, los datos personales: fotos, música, vídeos, correos electrónicos, documentos de trabajo, etc.

También hay que tener en cuenta que no todos los datos son igual de importantes. Por ejemplo, si hemos digitalizado nuestra colección de CDs de música, con hacer una copia de vez en cuando puede bastar, ya que en caso de desastre, todos estos datos son recuperables.

Esto nos lleva al siguiente punto: ¿cada cuanto tiempo hacemos la copia? Depende del uso que demos a nuestro ordenador. Si es usted un fotógrafo aficionado, por ejemplo, y cada semana vuelca las fotos de su cámara al ordenador, las copias semanales pueden ser una buena opción. Si usted es traductor y trabaja en casa, lo más lógico sería hacer una copia diaria de los documentos con los que trabaja actualmente y hacer una copia semanal completa de la carpeta de trabajo.

Finalmente, ¿cómo hacemos la copia? Si utilizamos un medio no reescribible (un DVD, por ejemplo), lo más económico en espacio de almacenamiento es hacer una copia inicial de todo y luego ir actualizando en CDs los cambios (copias incrementales), pero esta forma es algo tediosa si no se utilizan programas especializados que vayan controlando los cambios que hay que respaldar.
Utilizar un disco duro externo es algo más cómodo porque podemos borrar o actualizar los ficheros que hayan cambiado.

Personalmente utilizo dos discos duros externos en los que hago semanalmente una copia de todos los datos que más cambian (carpetas con correo, documentos) y dejo en otras carpetas los ficheros que cambian menos (fotos, música y vídeos), en los que actualizo mensualmente sólo las fotos, música o vídeos nuevos. Los dos discos duros son “espejos”, los dos tienen la misma información. Uno lo dejo en casa y el otro en el trabajo.

No he sido muy sistemático en la exposición de este tema, mi intención es simplemente hacer ver la importancia que tiene el hacer copias de nuestros datos. Es un poco aburrido el tener que dedicar parte de nuestro tiempo a esta tarea pero créanme, cuando uno está al borde del desastre porque ha perdido todos sus datos y los puede recuperar en un par de horas, el esfuerzo merece la pena.

Notas:
(*) Existen muchos programas para hacer copias de seguridad. Son bastante útiles pero hay que dedicar un tiempo para aprender a utilizarlos bien. Para Windows no puedo recomendar ninguno, para Mac me gusta especialmente RryncX y para Linux, rsync o incluso el cp de toda la vida ;-)
(**) Cuando uno “cacharrea” mucho, a veces es conveniente disponer de una copia total del sistema operativo, ya configurado y preparado para utilizarlo sin perder mucho tiempo en dejarlo todo como estaba. Es mi caso. De vez en cuando hago una imagen completa de los sistemas operativos que tengo instalados por si toqueteando estropeo algo.

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Direcciones IP, usuarios únicos y pucherazos

Hace unos días una de las encuestas que poníamos en la web de Público proporcionó unos resultados un tanto sorprendentes. Como mi compañero Electoblogger comentaba en su entrada, teníamos la sospecha de que la encuesta estaba falseada.

Obviamente partimos del supuesto de que este tipo de “encuestas web” sólo tienen un valor estimativo y que no son representativas ni válidas desde un punto de vista estadístico.
Personalmente, no fue el resultado de la encuesta lo que me resultó más sospechoso, sino el número de votos: teníamos casi el doble de votos que en otras encuestas, y eso que se publicó en fin de semana, que siempre hay menos lectores.

Como este “blog” está dedicado a cosas técnicas, dejaremos el análisis sociológico y político de estos presuntamente resultados falseados y nos meteremos en lo que nos gusta: la informática.

Cuando se hacen encuestas en una página web se trata de limitar las votaciones repetidas siempre de alguna forma, cumpliéndose la siguiente proporcionalidad en la mayor parte de los casos: a mayor fiabilidad del método de control, mayor incomodidad para el usuario.
En nuestras encuestas lo que más hemos primado ha sido la comodidad para participar, con lo que el control era relativamente fácil de ser eludido.

Direcciones IP

¿Cómo averiguamos que nos estaban haciendo una votación masiva?
Cuando un dispositivo (no sólo un ordenador) se conecta a Internet se le asigna un identificador único (ahora mismo matizo esto) o dirección IP (del inglés Internet Protocol).

Estas direcciones consisten en un número hexadecimal (en base 16) de 32 cifras bits, que se suele representar en notación decimal (base 10) de la forma aaa.bbb.ccc.ddd, donde los distintos números toman un valor de 0 a 254.

Hay algunos conjuntos de direcciones de red que se han establecido para uso interno, esto es, para redes que utilizan el protocolo de Internet pero que no están conectadas a Internet. No debería encontrarse nunca en Internet un equipo con la dirección, por ejemplo, 192.168.1.2 (dirección típica de red interna).

No voy a entrar en más detalles de cómo se asignan estas direcciones ni cómo se reparten, sólo quiero destacar un hecho: las direcciones IP disponibles son limitadas y se están acabando. Para solucionar este problema o al menos mitigarlo se han inventado varias técnicas:

  • Direcciones IP dinámicas:
    Si usted se conecta desde su casa, cada vez que establece una conexión su proveedor de Internet le asigna una dirección IP. Cuando termina la conexión, la dirección IP vuelve a estar libre y puede ser asignada a otro usuario.
    Con este sistema un proveedor de acceso puede reservar, por decir un número, 10.000 direcciones y dar servicio a, por ejemplo, 50.000 usuarios (siempre y cuando no se conecten más de 10.000 usuarios simultáneamente).
    Si usted quiere una dirección IP fija, tiene que encontrar un proveedor que se la “venda” y pagarla, por supuesto.
  • Servidores “proxy”:
    Supongamos una oficina en la que todos los equipos están interconectados en una red interna. Si se quiere proporcionar acceso a Internet (páginas web, generalmente) a los equipos de esta red interna se puede añadir un equipo adicional (servidor proxy) que por un lado está conectado a Internet (con una dirección IP) y por el otro está conectado a la red interna (con una dirección IP de las “privadas”). Además tiene instalado un programa que le permite recuperar páginas web y servirlas a otros equipos.
    El resto de equipos solicitarán las páginas web al “proxy” y éste será el que las recupere de Internet.
    Desde Internet, todos los equipos de esta oficina están “saliendo” con la misma dirección IP, la del proxy.
  • NAT (del inglés Network Address Translation o Traducción de Direcciones de Red):
    Es una técnica bastante diferente a la del proxy desde el punto de vista técnico, pero con un resultado “desde el exterior” similar: varios equipos “salen” a Internet con la misma dirección IP.

La consecuencia de todo esto es la siguiente (generalizando mucho): los usuarios finales en Internet tenemos dos perfiles. O somos usuarios “domésticos” con direcciones IP variables (hoy “salgo” con una, mañana con otra) o somos usuarios “corporativos” que compartimos la misma dirección con el resto de equipos de la oficina.

Registro de direcciones

Los servidores web guardan en un registro mucha información, la más típica es qué página nos piden, a qué hora y qué día, el resultado de la petición y la dirección IP que nos solicitó esa página o recurso.
En el caso de nuestra encuesta presuntamente falseada teníamos una dirección IP desde la que se había votado miles de veces lo mismo.
O era la dirección IP de una oficina, empresa, institución o similar con muchísimos usuarios que nos visitaban y votaban lo mismo o era la dirección de un particular que estaba “jugueteando” un rato con nuestra encuesta.

¿Cómo saberlo? Existen herramientas para saber a qué entidad u organización pertenece una determinada dirección IP. En el caso de nuestro “sospechoso” la dirección pertenecía al proveedor de acceso mayoritario en España (Telefónica), y el nombre del equipo era el típico que utilizan los proveedores de Internet para sus clientes “domésticos” con direcciones IP dinámicas.

Por supuesto, esta dirección en otro momento puede pertenecer a cualquier otro cliente, pero los proveedores de acceso están obligados por ley a guardar un registro de qué dirección asignan a cada abonado y en qué intervalo de tiempo el abonado tiene esta dirección. Esta información es confidencial y sólo puede ser accedida por orden judicial.

No es el caso, nuestro “supervotante” no ha cometido delito alguno, sólo ha utilizado muchas veces (miles de veces) un servicio que ofrecíamos saltándose algunas restricciones.

El caso es que a la poca fiabilidad que pueda tener una encuesta de este tipo se le ha unido la incertidumbre de que algún usuario ha votado masivamente. Estamos pensando qué hacer para aumentar la fiabilidad de nuestras encuestas sin complicar mucho el sistema para que siga siendo fácil participar. A ver qué se nos ocurre …

Conclusión

¿Cree usted que utilizar Internet es un acto anónimo? Ni de lejos.

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